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Serge Gnabry pide a gritos su vuelta al Bayern. Tras alzar el pasado fin de semana la sexta Bundesliga consecutiva, el cuadro muniqués sabe que tiene el futuro asegurado. Con Robben y Ribéry en negociaciones por ampliar sus respectivos contratos una temporada más, ambos finalizan su vinculación con el equipo en junio, Coman y el extremo alemán del Hoffenheim son los llamados a relevar a los extremos que han protagonizado mil y una noches de gloria en el Allianz Arena.

Si Coman ha explotado esta temporada en las filas del Bayern con 32 partidos y siete goles, dos y cuatro encuentros más que Robben y Ribery a pesar de llevar lesionado desde el mes de febrero, Gnabry atravesó un momento complicado a su llegada al hogar de Nagelsmann, pero con el paso de los meses ha encauzado su camino hasta convertirse en la referencia del ataque. Fichado por el gigante bávaro en verano y cedido por una temporada en las filas del Hoffenheim, el extremo alemán suma ocho dianas en 23 choques y ha participado en siete goles en los últimos cinco duelos.

Gnabry atraviesa por el mejor momento de la temporada. La explosividad del alemán en los últimos metros ha permitido a su equipo volver a soñar con participar en Europa la próxima temporada. La verticalidad, el talento con y sin balón, la inteligencia táctica, la polivalencia y el desequilibrio son las señas de identidad de un futbolista que ha jugado en cinco posiciones, incluida la de lateral derecho, con Nagelsmann en campaña.

Entre agosto y noviembre, el extremo de origen marfileño causó baja por problemas musculares y se perdió cinco de los seis partidos de su equipo en la Europa League. A pesar de no jugar 16 encuentros en lo que va de temporada, Gnabry es el tercer máximo goleador del Hoffenheim (ocho tantos en 1.591 minutos) por detrás de Kramaric (nueve goles en 2.488 minutos) y Uth (15 dianas en 2.237 minutos). Hasta 11 jugadores han contado con más asiduidad en las alineaciones de Nagelsmann, pero el alemán se ha destapado en las últimas fechas con cinco goles y dos asistencias en los últimos cinco duelos.

Gol, desequilibrio y futuro. El Bayern tiene asegurados los flancos para el próximo lustro con Gnabry y Coman como extremos. Ambos despuntan desde la línea de cal izquierda, aunque su versatilidad les permite variar su posición en el campo. Con Robben y Ribéry rayando a un gran nivel desde la lesión del francés, aunque con un futuro incierto en cuanto a su participación en el club, las oficinas del gigante bávaro respiran tranquilas viendo el rendimiento de sus mirlos (22 años de Gnabry por 21 de Coman).

“Fue el expreso deseo de Serge de ser cedido para poder tener más tiempo de juego”. Rummenige explicó la salida de Gnabry ante la gran competencia con el objetivo de no estancar su progresión. Una carrera imparable que tiene en Alemania su hábitat natural, pasó por Arsenal y WBA con más pena que gloria, y en Baviera su futuro a corto plazo.

Gnabry y Nagelsmann, ¿Juntos en el Bayern?

El banquillo del Bayern para la próxima temporada todavía no tiene ocupante. Heynckes ha confirmado que no seguirá y Karl-Heinz Rummenigge, jefe de la junta directiva, anticipó que anunciarían su decisión a finales de abril. “Queremos un técnico que hable alemán”, explicó la leyenda germana.

Nagelsmann, Tuchel, Löw y Streicht son los favoritos, aunque los que más papeletas tienen son el actual entrenador del Hoffenheim y el seleccionador nacional alemán. El actual técnico de Gnabry ha reiterado en público su admiración por la perla alemana, le ha examinado en posiciones hasta ahora desconocidas para el jugador y ha depositado en él su total confianza al frente del ataque del equipo.

La ‘Mannschaft’, su asignatura pendiente

En 2016, Löw le dio la alternativa a un futbolista que en su primer partido ya hizo historia con Alemania. Gnabry anotó un hat-trick ante San Marino en su debut para igualar a Dieter Müller como el único futbolista en hacer tres goles en la primera ocasión que se puso la zamarra de la selección. Después disputó media hora en un amistoso ante Italia y desapareció de los plantes del combinado alemán.

Subcampeón olímpico en el mismo año con el premio al máximo goleador del torneo, el jugador del Hoffenheim formó parte del combinado germano sub-21 en el último europeo disputado el verano pasado. Sin embargo, el desembarco y la consolidación entre los mayores todavía no se ha producido y con Rusia a la vuelta de la esquina parece complicado que a corto plazo pueda hacerse un hueco entre los elegidos por el seleccionador nacional.

Fuente: Marca

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