La mala suerte se ha cebado con James en este inicio de temporada. Forzó en el Mundial cuando estaba tocado muscularmente y lo pagó caro. No pudo empezar la temporada al mismo nivel que el resto de sus compañeros por esos problemas físicos y, además, se ha encontrado con un entrenador que sólo le ha puesto piedras en el camino, ya que no termina de confiar en sus posibilidades. El colombiano no es indiscutible este año y ha empezado más encuentros en el banquillo que sobre el césped.

A todo esto hay que sumar que la situación por la que atraviesa el Bayern no es la mejor. Kovac está en la cuerda floja y la derrota ante el Borussia Dortmund ha provocado innumerables críticas tanto al cuerpo técnico como a los futbolistas. Incluso medios alemanes aseguran que la directiva del conjunto bávaro ya ha tomado la determinación de no ejecutar la opción de compra del futbolista, con lo que regresaría al Real Madrid en el verano de 2019. Es imposible más polémicasen menos tiempo.

Para rematar, ha llegado esta lesión en la rodilla que le va a tener apartado de los terrenos de juego durante algunas semanas. El primer diagnóstico apunta a que ya no volverá a jugar hasta 2019, pero habrá que esperar a la evolución para saber a ciencia cierta cuando puede volver a los terrenos de juego.James, ante un ambiente tan enrarecido como el que hay en Múnich en estos momentos, ha decidido alejarse e instalarse en Madrid, donde, con su fisio de confianza, va a tratarse del esguince de rodilla. Lógicamente, volará a Múnich para que los médicos del Bayern lleven un control de la lesión, pero el colombiano necesitaba un cambio de aires para desconectar de una situación delicada. Su prioridad en estos momentos es curarse perfectamente. Lo demás, ahora, es secundario.

Fuente: Marca

 

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