En el mundo del deporte siempre hay personajes que destacan por su carácter, además de su talento. Por ejemplo todos conocemos lo exitoso que fue John McEnroe en el tenis pero también sabemos de sus constantes choques con los jueces de silla. En el fútbol es algo más común y un jugador legendario por su juego y la pasión que imprimía en la cancha era Jürgen Klinsmann.

Klinsmann nació el 30 de julio de 1964 en Göppingen, al sur de Alemania. Hijo de panadero, comenzó su relación con el fútbol a los ocho años con el TB Gingen. Desde entonces se notaba su talento pues llegó a marcar 16 goles en un mismo partido. En 1978 se unió a la academia del Stuttgarter Kickers, donde alcanzaría la profesionalidad.

Debutó en la 2. Bundesliga el 27 de marzo de 1982 ante el SC Freiburg. Semanas más tarde, el 24 marzo, anotó su primer gol ante el Wattenscheid 09. Para la temporada 1982/83 tomó protagonismo en el equipo por su velocidad y capacidad goleadora llamando así la atención de los equipos de primera división. En 1984 fichó por los rivales de la ciudad, el VfB Stuttgart.

Su primer encuentro en la máxima categoría del fútbol alemán llegó el 25 de agosto de 1984, ante el FC Kaiserslautern. Tres días después marcó dos goles en la goleada por 6:1 ante el Eintracht Braunschweig. Desde entonces destacó como uno de los máximos anotadores en la competencia marcando más de 16 goles por temporada. En 1988 fue nombrado como Jugador Alemán del Año tras alcanzar la final de la Copa UEFA, la cual perdió ante el Nápoles de Maradona.

En 1989 fichó por el Inter de Milán después de 184 apariciones y más de 90 goles con el VfB Stuttgart. Bajo el mando de Giovanni Trapattoni quien posteriormente lo dirigiría en el Bayern München, Klinsmann aportó para que los Nerazurri terminaran terceros al final de la campaña. Poco después ganaría la Copa del Mundo en Italia 1990.

Después de un par de malas campañas del Inter, Jürgen perdió protagonismo y fue traspasado al AS Monaco en 1992, abandonando el calcio italiano tras más de 100 apariciones y 36 goles. El jugador alemán tuvo un discreto paso por el club del principado debido a una lesión de ligamentos que lo alejó de las canchas por meses. Tras criticar el desempeño de sus compañeros, Klinsmann fue vendido al Tottenham Hotspur en 1994.

En Inglaterra no tuvo un recibimiento amable ya que Jürgen fue parte del equipo alemán que eliminó a Inglaterra en la Copa Mundial de 1990. Debutó el 20 de agosto de 1994 ante el Sheffiel Wednesday y en ese mismo partido anotó su primer gol. Su áspera relación con la prensa y las hinchadas rivales le ganaron popularidad en la Premier League.

Para 1995 se unió al Bayern München donde sólo jugó dos temporadas, en las cuales fue el goleador del equipo. Debutó el 12 de agosto ante el Hamburger SV, fue hasta el nueve de septiembre cuando consiguió su primer gol con los bávaros, contra el archirrival 1860 München. Con el cuadro muniqués ganó la Copa UEFA en 1996 e impuso un récord en la competencia tras anotar en 15 partidos consecutivos. La marca fue rota en 2011 por Radamel Falcao.

El 10 de mayo de 1997 tuvo uno de los episodios más recordados en su paso por el FC Bayern y no precisamente por su talento futbolístico: tras ser sustituido por el entonces entrenador Giovanni Trapatotni en el minuto 80, “Klinsi” salió muy molesto y tras gritarle al técnico, pateó un anuncio publicitario y lo rompió. El momento se conoce en Alemania como “Klinsmann Tritt in die Tonne” (la patada de Klinsmann en el tonel); incluso la pieza de publicidad se exhibe actualmente en el museo del equipo muniqués.

En 1997 fue transferido a la Sampdoria después de 83 partidos y 28 goles con el FC Bayern. A mitad de temporada, motivado por el mal paso del equipo genovés, fue cedido al Tottenham y contribuyó a salvar al equipo del descenso. Klinsmann se retiró al final de aquella campaña disputando su último partido el 10 de mayo de 1998 ante el Southampton, donde también anotó su último gol.

Con la selección alemana jugó más de cien partidos. Debutó el 12 de diciembre de 1987 en el representativo mayor ante Brasil. El 27 de abril de 1988 consiguió su primer gol ante Suiza. Con el selectivo alemán participó en las Copas Mundiales de 1990, 1994 y 1998, así como las Eurocopas de 1988, 1992 y 1996. En total acumuló 108 apariciones y 47 goles.

Al terminar su carrera se mudó a Estados Unidos. En 2003 jugó ocho partidos con el Orange Country Blue Star, un equipo amateur. En 2004 regresó a Alemania para dirigir a la selección teutona con la que llegaría a la semifinal en el Mundial de 2006. En 2008 tomó las riendas del Bayern München tras la salida de Ottmar Hitzfeld, situación que supuso a Klinsmann la implementación de varios cambios en el estilo de juego y entrenamiento. Sin embargo su gestión duró tan solo una temporada y fue destituido de su cargo debido a diferencias de opinión con la directiva bávara. Dirigió 44 partidos con un saldo de 25 victorias, nueve empates y 10 derrotas.

En 2010 el Toronto FC informó que había contratado al ex jugador y a su empresa de desarrollo de marketing “soccer solutions” como asesores del club canadiense. Un año más tarde, la Federación de fútbol de Estados Unidos lo anunciaría como su nuevo director técnico. Con la selección estadounidense ganaría la Copa Oro en 2012 y lograría la calificación al Mundial Brasil 2014, torneo en el que alcanzaría los octavos de final. En 2016 quedó en cuarto puesto en la Copa América y posteriormente fue relevado de su cargo como seleccionador de Estados Unidos. Actualmente vive con su familia en California.

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