Desde un punto de vista deportivo, la selección alemana demostró en sus compromisos recientes que la curva es lenta pero segura y va hacia arriba. Sin embargo, lejos de la acción en el campo, la DFB tiene que lidiar con áreas problemáticas adicionales. Una de ellas es la falta de apoyo por parte de la afición. Thomas Müller está decepcionado por esto y no dudó en pronunciarse al respecto: “Los fanáticos también deben unirse y tratar de apoyarnos, hemos cambiado algunas cosas desde la Copa del Mundo, por lo que se ha trabajado en cosas muy concretas como la cercanía con la afición. Nosotros también trabajamos muy duro en todos los juegos y creo que eso se puede ver. Los fanáticos son bienvenidos a unirse de nuevo”, comentó el delantero del Bayern Munich.

La crítica de la DFB y del equipo nacional al tratar con los aficionados ha sido especialmente compleja: los precios de las entradas son demasiado caros, los tiempos de inicio de partidos son desagradables para las familias y en general, parece que se pierde la cercanía con los aficionados. En el juego de la Liga de las Naciones contra los Países Bajos (2: 2), que se celebró en el Veltins Arena del FC Schalke 04, con casi 38,700 espectadores no agotó las entradas. A esto se debe agregar la falta de sentimiento, situación con la cual la selección nacional ha estado luchando durante varios meses, probablemente debido a la desastrosa actuación en la Copa del Mundo Rusia 2018.

Con el fin de mantener un buen estado de ánimo, la Federación ha estado contemplando jugar en el futuro en estadios más pequeños como en la WWK Arena del FC Augsburg, la Opel Arena del FSV Mainz o en la Volkswagen Arena del VfL Wolfsburg.

Fuente: FC BAYERN MEXICO

 

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