La defensa del Bayern München es un lugar ideal para el desarrollo de jugadores legendarios dentro de la institución. Jugar en esta línea conlleva una gran responsabilidad y es de gran importancia. Sólo los mejores en su posición pueden estar ahí, lo cual lleva también a que haya una amplia lista de nombres que dejaron huella en su paso por el equipo muniqués. Entre ellos está Thorsten Fink.

Nació el 29 de octubre de 1967 en Dortmund, Alemania. Durante su niñez asistió a la escuela del SV Roland Marten y a los 19 años se integró a las juveniles del Borussia Dortmund, donde nunca pudo afianzarse en el primer equipo: sólo jugó nueve minutos en la primera ronda de la DFB Pokal en 1987. Tres temporadas después fichó por el SG Wattenscheid 09 de la 2. Bundesliga. Ahí debutaría el 29 de julio de 1989 ante el SpVgg Bayreuth.

Al final de su primer campaña con el Wattenscheid, el equipo consiguió su ascenso a primera división. Fink debutaría en la máxima categoría el 11 de agosto de 1990 ante el Werder Bremen, partido en el que también marcó un gol. En 1994 el Wattenscheid descendió y Thorsten abandonó el equipo tras 173 apariciones y 27 goles para fichar por el Karlsruher SC.

En el KSC compitió por primera vez en torneos internacionales siendo su debut en la Copa Intertoto en la temporada 95/96 y posteriormente la Copa UEFA en la temporada 1996/97. Fink se volvió una pieza clave en la defensa del equipo, pero también llegó a jugar partidos como mediocampista y como lateral derecho. En 1997 fichó por el Bayern München después de 118 juegos con el Karlsruhe.

Con los bávaros viviría Fink sus mayores éxitos deportivos. Su primer partido fue el 23 de julio ante el Borussia Dortmund en las semifinales de la Copa de la Liga; posteriormente disputaría su primer partido de Bundesliga el dos de agosto ante el Kaiserslautern. Quince días después marcaría su primer gol en la primera ronda de la DFB Pokal ante el DJK Waldberg en un encuentro que terminó 16:1.

Desde su llegada se volvió un indiscutible en la alineación del Bayern München, disputando la mayoría de partidos como defensa central o pivote. En 2001 conseguiría su mayor éxito deportivo al ganar la Champions League. Al principio de la campaña 2003/04 fue relegado a la banca, pero siguió disputando partidos para el segundo equipo.

Fue en esa época cuando sufrió una lesión en la rodilla que mermó su rendimiento en los siguientes partidos y finalmente lo orilló al retiro en 2006. Su último partido fue el 18 de abril ante el VfR Aalen. Fink jugó 236 partidos para el Bayern München y 90 para el FC Bayern II.

Tras su retiro se integró a las fuerzas básicas del FC Red Bull Salzburg, donde una campaña más tarde sería entrenador asistente en el primer equipo. En 2008 tomó al FC Ingolstadt (al que ascendió a la 2. Bundesliga) y un año más tarde llegaría al FC Basel. Fue en el cuadro suizo donde consiguió su primer título como entrenador y ganó la liga en dos temporadas seguidas.

Después de esto regresaría a la Bundesliga para dirigir al Hamburger SV, donde estaría hasta 2013. Después de unos años en pausa tuvo un fugaz paso por el APOEL Nikosia y desde junio de 2015 hasta febrero de 2018 fue director técnico del FK Austria Wien.

Su palmarés como jugador se compone por cuatro Bundesligas (1999, 2000, 2001 y 2003); tres DFB Pokal (1998, 2000 y 2003); una Champions League (2001) y un Mundial de Clubes (2001), mientras que como técnico ganó dos Ligas de Suiza (2010 y 2011)y una Copa de Suiza (2010).

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