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¿Alguien ha tenido un mejor inicio de temporada que Joshua Kimmich? A estas alturas del año pasado el joven estaba a punto de irrumpir en el Bayern. Si avanzamos 12 meses, ahora está establecido en su club y en su país, con un gran torneo internacional en su haber. El futbolista de 21 años logró su primer gol con Alemania en el mes de septiembre y, tras esperar 39 encuentros para lograr su primera diana con el Bayern, ahora lleva una racha de siete en los últimos ocho envites. ¿Qué ocurrió para que todo le vaya bien?

Kimmich comenzó su carrera en el Stuttgart, pero en 2013 se fue a un Leipzig (cuando estaba en tercera división) que inició su ascenso. Rápidamente se convirtió en un fijo en una plantilla que al curso siguiente también subió desde la 2. Bundesliga.

Fue importante encontrar mi sitio en el alto nivel. Es un juego completamente diferente en la máxima categoría, se basa en un poco más de lucha y deseo. No hay mucho fútbol técnico. Fue extremadamente importante acostumbrarse a la dureza.

Todo con futbolistas más mayores, entrenamientos incluidos, fue completamente diferente y con mayor ritmo que en el fútbol formativo. Fue bueno para crecer paso a paso, primero en tercera división, después en segunda y finalmente en el Bayern.

El paso al Bayern llegó en verano de 2015 y, aunque admitió que fue un gran paso adelante, Kimmich inmediatamente dejó una gran impresión con Josep Guardiola señalando lo curioso que él era. Él empapaba todo como una esponja.

Cuando llegué por primera vez supe que estaba por detrás de todos los demás en términos de calidad. Realmente me tuve que adaptar. En cada sesión de entrenamiento aprendía, y todavía lo hago.

Uno además le hace preguntas a los compañeros, obtiene consejos y después los implementa. Es muy importante poder llevarme hasta el límite. Uno necesita mantener los sentidos muy alertas para intentar aprender e implementar todo lo que puedas.

Desde la posición de mediocentro, el desarrollo de Kimmich se ha visto reflejado sobre el césped. Finalizó la campaña con un triplete en Alemania y con un sitio en la plantilla germana para la UEFA EURO 2016. En la fase final comenzó desde el banquillo antes de salir en el tercer partido como lateral derecho. Kimmich brilló, se ganó un puesto dentro del combinado y suscitó comparaciones con Philipp Lahm.

Él es un modelo a seguir para mí. Hay muy pocos jugadores en el fútbol mundial que hayan mostrado el nivel de consistencia de Philipp. No se me ocurren tres partidos malos de él y esa es una cualidad que no tienen todos los jugadores. Los futbolistas siempre son juzgados por sus malos partidos y en el caso de Philipp casi no hay ninguno.

Algo parecido sucede con Kimmich. Este año Carlo Ancelotti le ha dado un papel más ofensivo y está jugando como si nunca hubiese estado en otra posición. Pero no hay que dejarse engañar ya que ha conllevado mucho esfuerzo.

Mi adaptabilidad es una mezcla de disciplina e instinto. Soy un futbolista y simplemente amo estar sobre el césped. No es que no sea importante, pero la posición sobre el campo es algo secundario.

No creo que alguna vez me convierta en el delantero perfecto, pero jugaré en cualquier posición, daré el 100% y aprenderé algo también. En cierto punto cada posición requiere que hagas cosas diferentes y se pueden aprender muchas cosas. Eso te ayuda a convertirte en un jugador más completo.

Fuente: UEFA

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