Goleador, campeón del mundo y leyenda. Paulo Sérgio jugó durante tres años en el FC Bayern, concretamente desde 1999 a 2002, en los que vivió la consecución de dos ligas en los últimos minutos y la victoria en la final de la Liga de Campeones en Milán. El martes, el campeón del mundo de 1994 cumple 51 años. fbayern.com aprovecha la ocasión para desearle un feliz cumpleaños y repasar todo lo que dejaron de si sus años en Múnich.

Era un día para hacer historia aquel 23 de mayo de 2001 en el estadio de San Siro. Todo estaba preparado para la gran fiesta del fútbol en la Ópera del Calcio, donde el Bayern de Múnich y el Valencia CF lucharían por alzarse con el trofeo de la Liga de Campeones. En una final muy igualada, los bávaros se impusieron en la tanda de penaltis y volvieron a ganar el título más importante del fútbol europeo por primera vez desde 1976. Uno de los integrantes de aquellas celebraciones fue Paulo Sérgio, uno de los privilegiados que alzó la «Orejona» al cielo de Milán.

Una victoria «muy emotiva»

«Siempre fue mi objetivo ganar la Liga de Campeones», confesó Sérgio, que fichó por el Bayern procedente de la AS Roma después de la dolorosa derrota en la final de 1999. «Fue un momento muy importante para mi porque siempre fue mi deseo jugar la Liga de Campeones. Después de 25 años, en 2001 conseguimos ganar de nuevo el título. Fue muy emotivo. Hicimos tanto para llegar a ese momento…», recordaba Paulo Sérgio.

Sérgio abre el camino a la final de Milán

Que los muniqueses pudiera estar en la final, fue, en parte, culpa del brasileño. Con su gol en Old trafford en la victoria por 0-1 ante el Manchester United en cuartos de final, el brasileño abrió el camino a Milán. Cuatro días antes de aquella final, Sérgio y sus compañeros vivieron aquel empate en el último minuto en Hamburgo que significó la consecución de la Bundesliga. «Fue una época fantástica. En tres años lo ganamos todo», contó Sérgio sobre sus años en Múnich.

Muchas horas en los «campos de fútbol»

Nacido y crecido en la inmensa ciudad de São Paulo, se descubrió muy pronto a dónde le iba llevar su vida. Pasó numerosas horas cada día en el campo de fútbol de su barrio. «Mis padres siempre me reñían, mi tía me reñía: ‘¿Dónde estás, Paulo? ¿Dónde estabas?’ Estaba en el campo de fútbol jugando un poco», era la respuesta usual del carioca. «El fútbol siempre fue algo muy importante en mi vida». Con 13 años, llegó al Corinthians, con 18 se convirtió en futbolista profesional y jugó durante seis años en la liga local.

Leverkusen, Roma, Bayern

En 1993, con 24 años, llegó a la Bundesliga de la mano del Bayer 04 Leverkusen, que siguió con su tradición de fichar a jóvenes talentosos de Brasil. Después de pasar 4 años en Renania y disputar 121 partidos (47 goles), en 1997 continuó su carrera en la Seria A, concretamente en la AS Roma. Durante sus segunda campaña en la Roma, recibió la oferta del Bayern de la mano de Uli Hoeneß y Karl-Heinz Rummenigge. «Dije inmediatamente que sí. Entonces solo le dí la mano a los dos y les dije que estaba hecho», recuerda Sérgio.

Sérgio rechaza la oferta del BVB

«Paulo Sérgio encaja de forma óptima en nuestro equipo con su estilo de juego y su forma de jugar. Puede jugar en la derecha, en la izquierda y arriba», fue como describió Hoeneß a su nuevo fichaje. Una semana después, el Borussia Dortmund le hizo una oferta «en la que querían pagar el doble que el Bayern». Pero el atacante se mantuvo firme. «Les dije: He dado mi palabra y mi mano y por eso me marcho a Múnich».

El Mundial de 1994, su coronación

«Una buena decisión, ya que en la Säbener Straße pudo ganar sus títulos más importantes a nivel de clubes: La Liga de Campeones, la Intercontinental, dos ligas alemanas (2000 y 2001) y una Copa DFB (2000). A eso hay que sumarle una Liga brasileña con el Corinthians (1990) y la Copa del Mundo con Brasil en el Mundial de Estados Unidos 1994. «El mejor momento de mi carrera. Después de 24 años, nos convertimos de nuevo en campeones del mundo con un equipo fantástico. Le doy las gracias a Dios por haber sido campeones del mundo».

Dos veces ganador del «Gol del mes»

Hasta 125 partidos disputó este creyente («Dios ha hecho mucho por mi y me ha mostrado los caminos correctos por los que tengo que ir. Por eso lo he ganado todo») en sus tres temporadas en el FC Bayern, en las que anotó 34 goles. Dos de ellos fueron elegidos por el programa ARD Sportschau como «Mejor gol del mes»: En septiembre de 1999, en el 2-1 al PSV Eindhoven en la fase de grupos de la UCL, y en mayo del 2000, el 3-0 en la final contra el Werder Bremen.

Sustituido para la tanda de penaltis

Regresamos a la final de Milán. Poco antes del final de la prórroga, Sérgio entró al terreno de juego con marcador de 1-1 el partido se fue a la tanda de penaltis: Sérgio fue el primer lanzador del Bayern y mandó el balón fuera. «Vi que el portero se iba a la izquierda y poco antes cambié la dirección», explicó posteriormente. Su entrenador, Ottmas Hitzfeld, le dio entrada «poco antes del final porque decía que era uno de los lanzadores más seguros», contó años más tarde Steffan Effenberg entre risas.

Integrante de las FC Bayern Legends

Pero esta es solo una de las muchas anécdotas que Sérgio y sus compañeros suelen compartir cuando se reúnen con el equipo de leyendas del FC Bayern. Lo que le queda son los trofeos ganados y los numerosos recuerdos de sus tres años en Múnich: «Este es el club que me ha brindado su mano y, por ello, siempre le estaré agradecido».

Fuente: FCB