La crisis del coronavirus dificulta las planificaciones, pero, Hasan Salihamidžić, que en julio asciende a director del área deportiva del FC Bayern, sabe cómo tiene que actuar.

La entrevista a Hasan Salihamidžić

Herr Salihamidžić, ¿cuál es su pronóstico, cómo va a cambiar esta crisis del coronavirus el mundo del fútbol?

«Nadie necesita una bola de cristal para predecir que nuestra sociedad, y por ello todos los clubes, van a tener que enfrentarse a grandes desafíos a corto y medio plazo. La planificación de una plantilla siempre es algo exigente, sin tener en cuenta el coronavirus. Tenemos que pensar de una forma aún más creativa».

Antes de la llegada del coronavirus, se describía al mercado de fichajes como una locura. ¿Regresará ahora forzosamente el sentido común?

«Antes del corona, el mercado había tomado un rumbo absurdo. Realmente, solo puedo hablar por el FC Bayern y decir que, en este difícil momento, también hemos administrado nuestra economía de forma razonable. En el futuro, seguiremos haciéndolo así. La forma en la que vemos el fútbol, los principios económicos que seguimos y cómo queremos negociar en el mercado no van a cambiar. Y en épocas de crisis siempre surgen oportunidades».

Muchos auguran una nueva solidaridad en el fútbol. ¿Comparte ese pronóstico?

«No perder de vista a los que no están tan bien cuando cosechas éxitos siempre fue un aspecto cultural del FC Bayern. Interés, solidaridad, apoyo: Esto lo vamos a seguir intentando en estos tiempos difíciles, también por el ideario europeo. El coronavirus nos va a exigir a todos como nunca antes. Pero nosotros, como FC Bayern que somos, asumimos este deber».

¿Cómo se lleva con Oliver Kahn?

«Bien, ya que confiamos el uno en el otro y nos apoyamos. Hasta donde yo sé, Oliver Kahn se siente muy a gusto. Ha percibido que aquí existe una atmósfera de trabajo que busca el mismo objetivo. Ganamos la Liga de Campeones con la misma camiseta y me gustaría repetirlo ahora vestidos de traje. Oliver piensa exactamente lo mismo. Somos competidores, eso no se nos puede quitar. Queremos hacer historia».

Kahn y usted, antes de asumir sus cargos en el FC Bayern, fueron personas con éxito empresarial. ¿Se aprende, entre otras cosas, asumir responsabilidades?

«Usted se refiere a una parte muy importante de nuestro desarrollo. La gente nos conoce como jugadores, después quizás como embajadores, pero la experiencia que más nos ha marcado para nuestros actuales cometidos la aprendí durante mi época en la que cree una empresa. En el caso de Oliver, fue muy parecido. Nos enfrentamos a preguntas de cómo desarrollar un proyecto, de cómo liderar a tus empleados, de superar desafíos económicos. Eso no es un juego. Es un deber crear algo que se mantenga firme, que no se derrumbe con la primera bocanada de viento. El FC Bayern es, desde hace décadas, un club estable y una figura del fútbol alemán. Eso tiene que seguir siendo así»

A partir del 1 de julio, le ascienden a director del área deportiva. ¿Qué cosas varían con vistas a sus funciones?

«La primera fase de mis tres años como director deportivo se basó en ganar confianza con los procesos del club. Entonces, empezamos a optimizar cosas y a hacer cambios. Mi área de responsabilidad creció de año a año: Primer equipo, cantera, planificación de la plantilla, scouting, mercado de fichajes, desarrollo del análisis de datos… Para mí es un honor entrar a formar parte de la junta. En lo que respecta a las funciones, desde el punto de vista operativo, no varía nada con mi nuevo cargo».