¡Feliz cumpleaños, Fußballgott! Hoy, 1 de agosto, Bastian Schweinsteiger (Ilustración: Sarah Matuszewski) celebra su 36 cumpleaños. El que fuese mediocampista del gran campeón alemán durante más de una década, festejó su mayor éxito a nivel de clubes con el triunfo de la Champions League 2013. Schweinsteiger recogió su camiseta de la final en Wembley. Este día marcó el punto álgido de sus exactamente 500 partidos oficiales con el primer equipo del FC Bayern, con quienes ganó ocho títulos de la Bundesliga y siete de Copa DFB. Lo recordamos todo junto con el Magazine del FC Bayern «51».

Bastian Schweinsteiger: «El partido de mi vida»

“Cuando me desperté en Londres ese día, inmediatamente pensé: ¡hoy lo vamos a conseguir! En 2010 y 2012 tropezamos y, especialmente después de la final en 2012, tuvimos la gran necesidad de ser el mejor equipo de Europa. Lo notó en la primera sesión de entrenamiento de la nueva temporada, y más tarde, en Wembley.

Determinación salvaje en todos

Mientras estábamos calentando, Mario Mandžukić y pisó el tobillo y entonces sentí la determinación de Mario en mi propio cuerpo de forma dolorosa. Por supuesto, jugábamos bajo presión al ser la tercera final en cuatro años, y también al enfrentarnos al Dortmund, pero después de 20 minutos tomamos el control del partido. Mario hizo el 1-0 después de una hora, y aunque Ilkay Gündogan igualó de penalti poco después, nunca pensé que las cosas podrían salir mal de nuevo».

“Jupp Heynckes siempre nos decía: ¡actúa, no seas pasivo! Así que continuamos jugando de manera controlada, y obtuvimos recompensa. El gol que nos dio la victoria fue totalmente atípico. Jérôme Boateng tenía el balón en su propio campo. Me ofrecí por la izquierda, pero hizo un pase largo hacia Franck Ribéry. ¡Nunca lo hicimos así!

Robben disparó a una velocidad estimada de «tres km/h»

Entonces todo fue muy rápido. ¡Franck bajó el balón y Arjen Robben disparó el balón a portería a una velocidad estimada de tres km/h! Arjen corrió hacia los aficionados después, todos corrimos hacia él, ¡qué adrenalina! ¡Pura suerte! Cuando el árbitro pitó el final, caí de rodillas. Todos teníamos la misma cara: ¡por fin lo habíamos logrado! La fiesta posterior también fue legendaria. En algún momento estaba en la pista de baile con Jupp Heynckes y Karl-Heinz Rummenigge. Son grandes recuerdos».

Fuente: FCB