Thiago ha sido el mediocentro del Bayern durante seis años. En una entrevista con la revista del club «51», el maestro del equipo explica qué le fascina del fútbol, por qué los grandes jugadores son siempre valientes y por qué no ve poesía durante los 90 minutos, sino solo una cosa: Competición.

Entrevista con Thiago

Thiago, en la gira de verano de EE. UU. estuviste en la NASA en Houston. Incluso pudiste ir al Centro de Control, ¿es usted mismo el Centro de Control del Bayern, sin el cual no funciona?
Thiago: «No. Mi idea es que todos los jugadores aquí se comporten como un líder, como un capitán. Quiero hacer mi parte para que todos puedan hacer su trabajo lo más perfectamente posible. Quiero hacer que otros sean aún mejores. Ese es mi trabajo».

Un periódico una vez escribió sobre ti, y se ajusta retroactivamente a la visita a la NASA, jugaría al fútbol como si hubiera ingravidez.
Thiago: «De hecho, cuando era niño sentía cierta ligereza cuando tenía la pelota en mi pie. Pero a veces también siento que la gravedad que me tira al suelo».

Y hoy en día es cada vez más difícil ser el alma del bonito juego. ¿Cuánto tiempo tiene en el centro del campo para las ideas, milisegundos?
Thiago: «Menos. Esto puede ser difícil de entender para los extraños, pero la verdad es que tienes menos de un segundo de tiempo. O incluso ninguno. Antes de parar la pelota, debes tener una idea y pensar siempre más rápido que tu rival. La orientación es la clave. Necesitas saber dónde estás, controlar el balón y saber dónde están tus compañeros y los rivales. Solo si tienes en una situación todo en mente, tienes la oportunidad de iniciar algo».

¿Cuántas jugadas planeas por adelantado?
Thiago: „Primero creas un espacio, y luego entras en ese espacio. Esto surge antes en tu cabeza y, por supuesto, has estudiado previamente situaciones especiales en el entrenamiento con tus compañeros. A veces, en un partido, la misma situación se repite en variaciones de cuatro o cinco veces. Tienes una idea en mente y sigues intentando implementarla hasta que finalmente funcione».

¿Qué significa para ti un partido bonito?
Thiago: «Uno que se puede disfrutar. Cuando veo un partido, me fijo en los jugadores: ¿Cómo deciden? ¿Qué haría yo?»

¿Cómo un entrenador?
Thiago: «No, como un jugador. También de forma analítica, pero me inclino más por las respectivas jugadas».

¿Disfrutas también del fútbol como un aficionado?
Thiago: «Nunca. Soy un jugador profesional. Me encanta el fútbol, pero me muevo en otras direcciones que un aficionado.

¿Qué equipo ha jugado el mejor fútbol en los últimos veinte años?
Thiago: «Para mí, el FC Barcelona de Pep Guardiola. Eso era impresionante. Cuando dije que no veía el fútbol como un aficionado, me refería a que no lo veía como aficionado de un equipo en particular. Soy un gran seguidor del fútbol bonito. Da igual dónde se juegue».

¿Qué te fascina personalmente del fútbol? ​​​​​​​
Thiago: «Solamente ya la idea original del fútbol: Once contra once y tienes que ser mejor que tu rival. Ese es el incentivo. Esa es precisamente la lucha que también ocurre en todos los lugares de la naturaleza, solo que es un juego».

¿Qué importa más en el fútbol? ¿El arte o la lucha?
Thiago: «Ganar. Para eso estoy aquí, para eso juego. Antes también era así cuando jugaba con el equipo de mi infancia: Juego para ganar. Lógicamente, te diviertes más cuando el partido es bonito. Pero, bajo mi punto de vista, el deporte se basa en ser mejor que el rival. Es una competición».

De vez en cuando también se le ve haciendo alguna entrada por al suelo… ​​​​​​​
Thiago: «Sí, forma parte de mi estilo. El fútbol tiene que ser divertido, pero también hay que trabajar si se quiere tener éxito».

¿Qué le hace más feliz? ¿Un gran pase al espacio o una entrada precisa?
Thiago: ​​​​​​​»Un buen balón. La técnica es lo básico. El luchar se puede aprender, pero, en primer lugar, se tiene que tener el talento para poder poner buenos pases. Para mi es fantástico ver a los aficionados aplaudir cuando ven una buena entrada. Pero, la mayoría de los aplausos se lo llevan los goles, es como una explosión y eso está bien así».

¿Qué opinas de los críticos que dicen que se ve muy poco de Thiago en los grandes partidos?
Thiago: «Llevo aquí seis años, fuimos campeones todos los años y tres veces de copa, además de llegar cuatro veces a semifinales de Liga de Campeones. Yo respeto lo que dice la gente y lo que argumentan. No respondo a nada de eso. Yo solo juego».

¿Cómo ves el debate sobre los sistemas en el fútbol: Posesión de balón o fútbol defensivo? ¿Qué es lo que para ti le da sentido al juego?
Thiago: «Puedes combinar ambos. Pero, lo mejor es que tengas el balón. Entonces puedes iniciar el juego y meter presión. Tienes el control. El control es la clave. Y también es eso: once contra once, todos quieren tener el balón. Puedes correr, correr y correr sin balón, peri, si no lo recibes en ningún momento, algo está mal».

Pep Guardiola dice que Thiago no conoce el miedo. ¿Es cierto?
Thiago: «Hablamos sobre fútbol y antes me habéis preguntado sobre el mejor fútbol de los últimos 20 años. Vamos a ver al Barcelona de Pep. ¡Jugadores que han impresionado a todas las personas! Lionel Messi, Xavi, Andrés Iniesta. Físicamente, no eran grandes jugadores, pero eran tan inteligentes, tan grandes y tan valientes… No debes tener miedo. No debes tener miedo a probar algo».

¿Es el buen futbolista, en primer lugar, alguien valiente? ​​​​​​​
Thiago: «Creo que sí. Necesitas pasión. Creo que también debes ser valiente para poder luchas con pasión».

Su nombre completo es Thiago Alcântara do Nascimento. Suena muy musical. ¿Se te da bien bailar?​​​​​​​
Thiago: «(Ríe) Sí. Soy el peor cantante del mundo, pero de verdad que se me da muy, muy bien bailar».

Ritmo, tacto y sentido con cosas que se piden en el terreno de juego. ¿Tiene para ti el fútbol un lado musical? ​​​​​​​
Thiago: «(Medita) No, siendo sincero no. El fútbol es otra cosa. Hay cosas parecidos porque ambas cosas, bailar y jugar, son bonitas Pero el fútbol es algo más para mí. Competir, como he dicho. Y es, simplemente, mi vida. Le debo todo al fútbol, lo amo y lo vivo».

Ya tiene 28 años, la mejor edad para un futbolista. ¿Se siente con aún más responsabilidad por la marcha de muchos líderes? ​​​​​​​
Thiago: ​​​​​​​»Voy ya por mi séptima temporada aquí en Múnich. Naturalmente, uno tiene responsabilidades cuando lleva tiempo en un club. Me siento importante en el campo y como persona. Para mis compañeros, a veces, soy un amigo, otras un maestro, otro compañero o incluso un padre. Esa situación me gusta».

A Guardiola le encanta poner ejemplos con la poesía.
Thiago: «Sí, pero como entrenador puedes hacer eso. Ves las cosas que pasan dentro del campo desde más distancia y el partido lo ve desde fuera desde su punto de vista. Tienes a uno del que diría: Mirada fría del partido. Analítica. Como jugador no busco la poseía en el fútbol. Estoy en mitad de la cancha, puedo hacer algo, debo reaccionar. Todo se basa en que ganemos. Eso es lo único que cuenta. Sobre todo en un club como el Bayern».

En Barcelona, la gente dice que fuiste el jugador más catalán de todos. ¿Te has convertido en este tiempo en un bávaro catalán? ​​​​​​​
Thiago: «(Ríe) Pienso que sí. De todas formas, no deberían de existir barreras en este mundo. Mi padre es brasileño, nací en Italia, crecí en España, concretamente, en Cataluña y vivo desde hace seis años en Alemania, en Baviera. Se coge algo de cada cultura cuando vas por el mundo con una mentalidad abierta. Aquí en Alemania valoro mucho la tranquilidad de la gente. Se concentran en las cosas importantes: La familia, el trabajo, pero no dejan de lado el tiempo libre. Hay muchas cosas reguladas, más que en otros países, pero a la misma vez hay mucha libertad. Me gusta la forma de vivir alemana».

¿Cómo de importantes son en un club de fútbol los temas de la identificación y la identidad, sobre todo en los tiempos actuales donde se pagan grandes sumas por los fichajes y hay continuos rumores?
Thiago: «El Bayern es un gran club que tiene una idea. Eso es importante. Por ejemplo, el Ajax de Ámsterdam: Desde Johan Cruyff tienen allí una cultura. El Barcelona implementó esa cultura con Cruyff y ambos clubes viven con esa filosofía desde hace muchas décadas. El Bayern tiene una gran familia, eso es único. Y desde hace más de una década tenemos también una filosofía parecida a la de Barcelona y Ajax. Queremos dominar con el balón. De acuerdo con esta idea, hay que buscar jugadores. También es importante seguir de cerca las categorías inferiores».

¿Formas parte de este Bayern?​​​​​​​
Thiago: «Sí, me siento parte de ello y me identifico plenamente. Como jugador, no puedes tener la idea de “juego aquí 90 minutos, lo demás no me interesa“. Siempre digo que el Bayern es como una gran casa en el que todos viven juntos bajo un mismo techo».

¿Podrías imaginar permanecer siempre en el Bayern? ​​​​​​​
Thiago: «Esa es una decisión que ambas partes tienen que tomar. Me encuentro muy bien, mi familia está muy feliz. Múnich es una ciudad increíblemente buena para vivir. ¿Por qué no?»

Lo importante de esto es la comunicación. Hablas alemán de forma sobresaliente.
Thiago: «Gracias, pero tengo que seguir aprendiendo. Me gusta la estructura de este idioma, a pesar de que a veces suene un poco duro. Hay un video muy gracioso en internet en el que se dicen ciertas palabras primero en español, portugués y francés y luego en alemán. “Schmetterling“, por ejemplo. En español es mariposa. Eso tiene melodía. En ocasiones pienso que cuando le dices algo bonito a tu mujer o a tu hijo parece que les estuvieras riñendo».

¿Tu palabra favorita en alemán? ​​​​​​​
Thiago: «(Medita) “Tor“ (Gol). “Tor“ está muy bien. Concisa, sencilla, en alemán. Y para los futbolistas es una palabra bella».

Tu padre, Mazinho, te regaló en tu primer cumpleaños un balón. ¿Cómo te ha marcado a tí y a tu hermano? ¿Jugábais al fútbol en casa a todas horas? ​​​​​​​
Thiago: «Sí. En casa, en la playa, en el mar, en las montañas, daba igual donde. A mi hijo Gabriel también le regalé un balón en su primer cumpleaños, lo llevamos a todos lados. Con mi hermano Rafinha siempre me lo pasé bien jugando antes que peleando. Era la mezcla perfecta: Jugábamos con alegría, pero también con cierta seriedad. Hasta hoy, pienso de esa forma: Te diviertes con el balón, pero tienes que ser mejor que tu rival, como aquel entonces que era mejor que mi hermano».

Después de los partidos, siempre se te ve a ti y a Gabriel jugar en el terreno de juego. ¿Cómo es él?​​​​​​​
Thiago: «Es un gran aficionado del Bayern de Múnich. Por ejemplo, a Gabriel le encanta Berni. Cuando lo ve, se va corriendo hacia él, o bien en el campo donde hay uno muy grande o en casa, donde tenemos uno pequeño. Reamente, solo quiere llevar la camiseta del Bayern durante todo el día. Pregunta todas las mañanas».

¿Canta también el “Stern des Südes“ (himno del Bayern)? ​​​​​​​
Thiago: «(Ríe) Sí, por supuesto, ¡incluso en alemán, a pesar de que aún no sabe decir una frase completa. El “Forever Number One, le gusta aún más. Es su canción favorita».

¿Debería el Bayern reservarle ya una habitación en el Campus? ​​​​​​​
Thiago: «(Ríe) ¿Por qué no? Le encanta jugar el fútbol, eso me alegra porque esa también es mi gran pasión. Pero, si algún día quiere ser médico, profesor o músico, lo apoyaré igual. Lo principal es que sea feliz».

En el campo pareces feliz. “Thiago controla el balón como si tuviera manos en los pies“, escribieron una vez en una noticia sobre ti. Una comparación divertida. ​​​​​​​
Thiago: «(Ríe) Un poco extraña, ¿no? Pero es curioso: Algunos escriben cosas positivas, otros negativas. Es como una montaña rusa. Pero puedo vivir con ello. La vida no es una línea recta. Lo importante es que nunca dejes que te echen de la vía».

¿Cuáles son los objetivos de esta temporada? ​​​​​​​
Thiago: ​​​​​​​»Siempre son los mismos. En el mundo, solo hay cinco o seis clubes que, antes de la temporada, puedan decir: Queremos ganar todos los títulos. El Bayern es uno de esos clubes».

Fuente: FCB

error: Content is protected !!